Desde el fondo de tu ausencia

David Mcfield /
Rama, RACCS, Nicaragua


Generacional

Para ti,
Hijo mío
el escaso pan de mi trigo
el sudor de mi frente,
la esperanza de un día claro
Y este legado de treinta oscuros años de vergüenzas.
Porque tu padre y tus abuelos
dejaron los huevos en la frontera.
Para ti, hijo mío
Treinta años de vergüenza,
El escaso pan de mi trigo,
El sudor de mi frente
Y la esperanza de un día claro.

(De Poemas para el año del Elefante, 1970)

Solo hay un poema

Solo hay un poema
que vive dando vueltas en la jaula
y se escribe
de la paz,
el amor,
la guerra,
y el poema duende, sigue aferrándose,
retoñando,
ronroneando,
un continuo ronroneo
sin parar jamás.

Hablo de ti
de mí
de todos
de todo…
y no digo jamás tu nombre entero:
miedo,
mecha
candil
carburo
fúrico.

Queda el verso triste
fastidio
amargo
ausencia miedo mecha candil carburo
fúrico.
El alba no llega todavía.

(Idem).

Qué decir de ti

Qué decir de ti
sino de tu muerte iterativa todas las tardes
y cuando la vida desde lo íntimo grita tu nombre
callas y miras y te olvidas
esperas
Mientras tu nombre de lejos hace muecas
como duendecillos
idos.

Tus ojos ya sin lágrimas
miran
nada de lo que pudiera ser.

La luna allá lejos,
la laguna
pero no para que tú la disfrutes
Tu horizonte
hiede en cuatro dimensiones
y tu sonrisa queda
«la más amarga desesperación»
Retienes ilusiones en la dificultad de tu beso
Y en la agonía sin tiempo del lejano milagro
Miras la noche entera
Y no miras nada
Y no sabes nada
Porque tú has sido cálculo de otros
Pesar de todos
Ambición de todos
Y quién sabe si en tus manos están tus días
Y quién sabe si en mis manos están sus días.

Aguantas
tantas horas de calvario sin bajarte de la cruz
bajándote la intimidad todo el tiempo
con manos que no comprenden siendo tuyas
bajándote la vergüenza hasta el ombligo
para morir tu intimidad diluida.

Miro
tu voz perderse mientras hablo de ti
y me hablas
desde el fondo de tu ausencia
prestándome tu corona de espinas
sabiendo bien que somos
apenas lo que podemos.

(Idem).

Nota: los poemas fueron extraídos de la Antología poética David McField, publicado en el año 2008, por el Instituto Nicaragüense de Cultura.