Enredología psicológica feminista

Federico Benavides*

Nota introductoria:

El presente ensayo tiene como objetivo exponer la complejidad del cuento Pataleo en el Bacanal, de Henry A. Petrie, publicado por ACIC en su Web el 22 de octubre de 2021, desde el enfoque psicoanalítico y feminista. (https://www.acicnicaragua.org/?p=7300).

Imagen

En la imagen interna que ilustra el cuento, se ve a un hombre apretándose la frente con sus manos. Según sus expresiones sufre de depresión o de una fuerte frustración. El hombre está en shock, no sabe qué hacer. Emociones y pensamientos sin dirección se ven representados en las flechas onduladas. Muestra al sexo masculino bloqueado. El hombre está enredado psicológicamente.

Al ver esta imagen sabemos que los hechos narrados son de orden psicológico, fenómenos del consciente y del inconsciente, o sea, no son hechos de la naturaleza, ni de epopeyas. No hay heroicidad, solo procesos psíquicos en los personajes.

Feminista

En el personaje principal Odi, hay una resistencia feminista al cambio de conducta que quiere imponer el poder. En el inconsciente de Odi encuentro huellas discursivas de una conciencia feminista dominante, pues solo leemos sus palabras; en cuanto al interlocutor masculino solo leemos puntos suspensivos y, al final, pocas palabras.

En la primera parte del cuento, parte esencial, Ubico a Odi como un personaje psico socio analítica que dialoga con el personaje masculino Valiente, de quien el lector no sabe lo que dice, pero lo intuye o supone, o en todo caso, debe asumir un rol interactivo.

Valiente es un hombre chocado por la situación que vive, aunque en el entramado narrativo se deje entrever una actitud beligerante influida por el licor. Si nos ubicamos como intérpretes de la mente humana, valoraremos que, de estos dos personajes, Odi y Valiente, es la fémina quien tiene el control de la situación, más allá de una valentía, denota prudencia e inteligencia. Sabe dónde están y lo que ocurre más allá de ese espacio nocturno.

Odi, aunque en algunos momentos se sorprende, actúa serena, firme. Es ella quien contextualiza a Nicaragua, cuya situación política la ubica en la escala internacional del conflicto político al referir a los terroristas talibanes. Ella denota responsabilidad en su relación de pareja y como madre, también como sujeto crítico, ante la invitación que le hace Valiente de participar en alguna actividad anti gubernamental, excusándose: No, no iré. Tengo un compromiso con el papá de mi hija.

Titulogía

En Pataleo en el Bacanal, cuento de Henry A. Petrie, se narra y describe una enredología psicológica feminista. Es una imagen congelada en el espejo del tiempo, en la memoria colectiva de un gran segmento de la población, pues alude a las fiestas de antaño, unos cuarenta años atrás, cuando los jóvenes íbamos a las fiestas, ya amenizadas por conjuntos musicales nicaragüense o las discos que ambularon por todos lados.

A esas «buenas» fiestas las llamábamos «bacanal», sin el sentido estricto de su significado etimológico griego: «celebraciones con abundancia de comida y vino, dedicadas al dios Baco». Entonces, de ahí la palabra «Bacanal», que, por su letra inicial en mayúscula, se entiende que así se llama el local o el bar donde se encuentran Odi y Valiente.

Pataleo, cuyo significado puede tener dos acepciones, la primera: «golpear violentamente con los pies el suelo, por enfado, desagrado o dolor»; la segunda: «queja o protesta que se realiza por algo que ha sucedido…» En el Bacanal se refleja una situación de enojo, de protesta, un impulso por hacer algo ante determinados hechos políticos. Es decir, hay pataleo.

Entonces, en el bar Bacanal tiene lugar el pataleo que protagonizan Odi y Valiente, escenario principal del cuento, aunque después aparecen otros, determinados en su contenido por el punto de origen del hecho.

Enredologia

El personaje principal es la mujer, es la que predomina, sus palabras denotan supuesto miedo a perder su libertad o la vida. En el fondo no es miedo, sino prudencia, una actitud inteligente encontrándose en un ambiente desventajoso, regido por la represión y la servidumbre. Su tono es fuerte, con acento inquebrantable. Ella está empoderada del momento y rige el diálogo.

Ssshiii… No digas eso hombre. ¡Chiva!, le dice al hombre, tratando de silenciarlo y de controlar la situación ante el peligro de que en el bar se encontrara algún «soplón» que los denunciara. Todo se va desarrollando y entendiendo desde las palabras de la mujer que se leen en la narración (lo evidente entendido); las palabras del hombre no se ven, no se leen, porque la función del circuito dialógico es totalmente intencional y solo se expresa en puntos suspensivos contenidos en paréntesis: (…), para suponer o sobre entender, como parte del entramado dinámico del cuento.

Es ella la que va marcando y remarcando el diálogo de una sola voz activa literal. Aunque en la segunda parte del cuento tiene lugar un diálogo entre Odi, amiga de Valiente y Queen, amante de este. En la tercera parte, Petrie vuelve a su técnica con la que empezó y concluye, donde aparece Luis, el cuarto personaje, informándole a Odi que Valiente, en realidad, no fue secuestrado ni apresado, sino que asaltado o agredido en la calle y enviado al hospital, donde le detectaron el covid.

Solo hasta el final, la grafía petriana trae a la visibilidad la voz masculina, no para ser escuchado como en el caso de Odi, sino para dejarnos un final ambiguo de la historia. Él aparece muy brevemente llamando vía telefónica a su amiga Odi. Responde un familiar de ella y lo informa de un suceso no explícito, es decir, el autor del cuento no presenta tan fácil el final, porque en su técnica, la ambigüedad desafía la imaginación del lector, y aún más, lo invita a que rearticule los hechos como para dar con lo que realmente le sucedió a Odi: ¿Fue apresada como otros? ¿También se contagió de covid y se encuentra hospitalizada? ¿O, falleció a causa de este virus como quizá, también, Queen?

¡Qué enredo! ¡Qué técnica narrativa!

 

Somoto, Madriz, 17 de diciembre de 2021.
*: Licenciado en Lengua y Literatura; crítico literario.