La narrativa y la poesía de Hermógenes Mora

Pedro Alfonso Morales

El trabajo artístico y literario que presenta Hermógenes Mora en su último libro titulado Entre dos mundos (2021), a través de cuatro textos narrativos y treinta y siete poéticos, los cuales, sin pretender o adentrarse tanto en técnicas de la narración o recursos estilísticos de la poesía, aborda de manera brusca, cruda y descarnada la realidad de la vida centroamericana y latinoamericana.

Hermógenes Mora (Chinandega, 19 de abril de 1979) es un joven escritor y declamador nicaragüense que creció en su niñez y adolescencia entre el municipio de El Viejo, Chinandega, y la ciudad de León. Por eso, fue en la Ciudad Universitaria y siendo un admirador de Rubén Darío, donde comenzó a escribir sus primeros versos dedicados a su progenitora.

Cursó estudios de secundaria en el Instituto Nacional Miguel Ángel Ortez de Chinandega, pero Hermógenes Mora ha sido un gran lector desde los cuatro años de edad. Por eso, es un creador autodidacta, porque sus conocimientos literarios los ha obtenido como fruto de sus lecturas. Así, pudo obtener conocimientos sobre matemática, medicina, filosofía y literatura.

En 2012 emigró a Panamá para trabajar y proveer de mejor manera a su familia. A pesar de las dificultades siguió adelante, e incluso, en la ciudad canalera, logró publicar tres obras importantes en su desarrollo y evolución literaria: Un plan para escapar (2019), Tabúes y realidades, utopías en versos (2020) y Seis relatos para una tarde y una taza de café (2021).

En el primer texto que presenta en esta nueva obra, titulado Asesinato entre la basura, en forma lineal y con un narrador en tercera persona, heterodiegético, y con un cronotopo que abarca desde Río Blanco en Nicaragua y termina en El Hueco en Panamá, durante varios meses, nos ofrece una historia que es una realidad viviente en Centroamérica.

En la diégesis del cuento, narra la descarnada vida de los inmigrantes en tierras extrañas por alcanzar una mejor vida para sus familias. Sin embargo, los roles y las labores están llenos de vicisitudes, desacuerdos, envidia, mentiras, cárcel, muerte y engaños de unos y de otros. Sobre todo, está lleno de nostalgias por el abandono de la familia y la patria. Depresión y muerte, agregados.

La sombra es el segundo cuento y sigue la misma línea narrativa del primero con narrador heterodiegético, aunque se sale de la temática del cuento anterior y le agrega misterio y terror. El cuento se asemeja a los textos narrativos que armaba Corín Tellado en su época sobre oficinistas, periodistas, comerciantes o gente que realiza investigaciones sobre temas de fantasía y misterios.

Alexa y Dérek viven un idilio en una ciudad extraña de Nevada, un estado del oeste del país que limita al noroccidente con California, Oregón e Idaho y al sureste con Utah y Arizona. Mientras ella realiza la investigación periodística para el diario que trabaja, él, vendedor de autos, la visita y viven ciertos horrores con un gigante y ciertas premoniciones de antaño que sabrán enfrentar.

En ambos cuentos, el autor usa un lenguaje sencillo y, como ya se dijo, no interrumpe el hilo de la narración ni introduce técnicas narrativas más allá de las de contar, describir y dialogar sobre los hechos o acontecimientos más interesantes de la historia del texto.

Luego aparece el mastógrafo que es una historia de lucha y conserva valores y meditaciones para enfrentar la enfermedad. Al final, presenta las paradojas de la vida, porque la mujer enfrenta con empeño la enfermedad y después que se recupera, muere en un accidente de tránsito sin más.

Por último, aparece Toño ya no está que es un texto corto y cuenta la historia de un conductor que muere por un accidente inesperado. Quizás en esta historia se refleja el flagelo de las muertes por accidentes de tránsitos por ebriedad o alta velocidad o por desperfectos de los vehículos.

En cuanto a su poesía, Hermógenes Mora, gira en torno a temáticas sobre su tierra natal en incluye los volcanes, los lagos, el clima, el medio ambiente, el consumismo e incluso, a sus funciones de poeta frente a la vida y la sociedad donde se desarrolla como ser pensante.

Tales son los textos del poemario: San Cristóbal, Chinandega, De la tierra de lagos, volcanes y poetas, Agua que te has ido, Yo tengo un sueño de mi infancia, Destrucción climática, ¿Qué soñar no cuesta nada?, Si la vida fuera fácil, Dichosos. La mayoría de textos se escribieron en Panamá.

Hay dos poemas que merecen una atención especial, porque guardan en su esencia la vida actual de la humanidad. Ahora que vivimos una pandemia el mundo es distinto y la vida es otra. Hemos aprendido a vivir como seres humanos a pesar de nuestra humanidad precaria.

El primer poema se titula: ¿Y qué vas a hacer poeta? (Tiempos de pandemia) a través de un diálogo consigo mismo reflexiona sobre las vicisitudes y actitudes que debemos tomar frente a la pandemia mundial para preservar la vida hasta por instinto humano.

Esto es crear conciencia y responsabilidad frente a la vida y frente a los demás. Y, sobre todo, crear conciencia sobre las cosas que hacemos: llámese arte, ciencia, literatura, comercio, periodismo, docencia y en este caso particular, poesía, desde la conciencia del ser poeta frente a la humanidad. En esencia se manifiesta la lucha interna entre el ser y las búsquedas por vivir.

¿Y qué vas a hacer poeta?
(Tiempos de pandemia)

Me habla mi yo interno y me dice:
poeta, ¿qué harás en estos tiempos de pandemia?

¿Qué haré?, buena pregunta, le respondo.
Haré conciencia, sí, haré conciencia
y si la vida me lo permite
seguiré haciendo las cosas que me gusta hacer;
y seguiré escribiendo mis versos
y mis relatos.

Ja, ja, ja, se ríe de mí.
¿Y haciendo conciencia te salvarás?,
me pregunta.
Quizás no,
pero si todos hacemos conciencia,
quizá se salven muchos,
le respondo a mi yo interno.

Mi yo interno es tan intenso a veces
que tengo que callarle con un:
¡Cállate imbécil!

Panamá, 29 de mayo de 2020.

El poema El precio es justo la medida que somos en la realidad. El sofista griego Protágoras dijo que El hombre es la medida de todas las cosas. En efecto, el ser humano es una regla, una norma, un peso, un principio que a todo le ha agregado un valor y hoy conocemos como consumismo.

El ser humano es ahora una máquina fría, pensante, aunque a veces no piensa ni reacciona frente a los eventos de la vida ni frente a la misma vida. Aquel humanismo beligerante de que hablaba Mariano Fiallos Gil en su ensayo, es una simple gota de acero, cuarzo o feldespato.

La humanidad se ha quedado alelada pronunciando sus palabras de frialdad y su le-que-le-le-que es un cínico envoltorio, porque ver un muerto o dos o tres significa los mismo o significa nada en la larga lista de números y de muertes como si fueran piedras del río o arenas del mar.

El precio

¿Cuánto vale una amistad?
¡Quizá cincuenta dólares!
Necesito un amigo con el cual charlar,
pero no tengo cincuenta dólares.

Todo en esta decadente vida tiene un precio
y te aprecia con mucho calor
de amor fingido;
cuánto idiota te encuentras por fuera de tu casa;
sí, te aprecia por un precio que aún puedes pagar
o quizás no.

Hasta tu madre te haría alabanzas si le dibujas la sonrisa
con un signo de dólar.
No quiero decir con esto que ella no te quiera.

No tengo los cincuenta dólares
para invitar a que se tomen unas cervezas conmigo;
para que simulen escuchar
mis cuitas y pendejadas.

Quizá hay una amante sincera que sí escuche.
Pero si faltan los putos cincuenta dólares para el taxi y el motel,
no hay amante. Solo pobreza.

Y si faltan los cincuenta dólares:
no hay para cervezas; no hay amigos.
¡Solo tu tristeza!

Panamá, 03 de abril de 2020.

En fin, Hermógenes Mora, tanto en su narrativa como en su poesía, nos presenta una realidad extraordinaria por brusca y descarnada de la realidad centroamericana, llena de exilio y dolor, inmigraciones y tristezas, inhumanas reacciones de la vida y el quehacer frente a la pandemia.

Ojalá, llegue a todos este libro y esta lectura de la obra Entre dos mundos de Hermógenes Mora, para conocer lo que vivimos por dentro y por fuera de nuestros espíritus y seres y por dentro y por fuera de nuestras tierras centroamericanas y conocer de verdad esos dos mundos que nos habitan como si fuéramos quijotes y sanchos, sueños y realidades del existir.

Telica, León, Nicaragua, 27 de septiembre de 2021.