¿Volar hacia dónde?

(Del poemario Estamos torcidos)

Naví Argentina Rodríguez Rivera /
Estelí, Nicaragua.

Beatriz colgada

De a pie y con frío
Beatriz se desnudó,
en el roble colgó la soga
y ahí mismo se mató.

Encontrada más helada
que el agua de la cascada,
la bajaron dura y estirada,
con la soga asfixiada.

Males de amores
asolaron a Beatriz,
tan fuerte y templada,
nada parecía inmutarla.

Triste amaneció la madrugada,
una lágrima roció su marchita cara,
y rodó, rodó, hasta caer en su boca,
bebió, bebió, hasta coger la soga.

Se quitó la ropa
para quedar como vino al mundo,
se soltó el pelo lacio
y así se ofreció al viento.

Sus pies colgaron
y la soga apretó el pescuezo,
la lágrima rodó, rodó, sobre su cara,
cayendo en la punta del dedo gordo.

Yace Beatriz colgada,
Dante sigue extraviado en el infierno,
ella descansa en el cielo
y él solo ve sus pies que cuelgan.

Del otro lado

Estamos en silencio
con las manos sostenidas,
amando los recuerdos
reteniendo las caricias.

Los sonidos ya se pierden
la gente nos olvida,
nosotros en silencio
amando lo que es nuestro.

Hemos cruzado el puente
siempre quisimos hacerlo juntos,
sin importar lo que pensaran
aprendimos a amarnos en silencio.

Tu brazo por mi espalda
dejo caer mi cabeza en tu hombro,
me cubres con tu cuerpo
y no hay palabras en este verso.

Inercia

¿Volar hacia dónde?
Sin sospechar el nido,
sin razón de la migaja
ni huellas del destino.

¿Llegar a qué?
Posarme en una rama,
un árbol sin cobijo,
un cielo sin sustento.

¿Picotear a quién?
El gusano que se arrastra,
el grano que no nace,
el pan que nadie come.

¿Cantar por qué?
Por la gota que no llega,
por el silencio de la tarde,
por el hogar que ya no existe.

¿Volar hacia dónde?
Al sol que ya se esconde,
al fin del otro lado,
sin destino, ni sustento.