Las flores también dialogan

Verónica Isabel Pineda Siria

—¿Cómo te llaman? ‒preguntó Rosa.
—Soy Amapola, bella y hermosa. Vengo de Europa, Asia y desde la antigua Mesopotamia. ¿Admiras mi color cereza?
—Sí. Eres fuego, pasión.
—Eres egoísta, delicada y violenta ‒le dijo Tulipán.
—Ah, ¿acaso no observas tus defectos? ‒le reprochó Amapola.
—¡Cálmate! No quise ofenderte ‒expresó Tulipán.
—Por eso te la tiras de pipirisnais ‒dijo Rosa.
—¡Ve quién habla! El comal le dice a la olla…
Tulipán sintió pena. Sabía que provocó discordia, y les dijo:
—Todas las flores somos bellas, tenemos bondades, cualidades y defectos.
A lo lejos se oyó una voz armoniosa y dispuesta.
—¡Quién no se ha maravillado por sus bellezas! Los individuos la poseen de acuerdo a sus carismas y colores: blancas, rojas, anaranjadas y amarillas.
—¿Han escuchado?
—Es la voz melodiosa de Richard.
—Él tiene razón, poseemos el carácter del Ser Divino que pintó la naturaleza ‒dijo Rosa.
—Somos fragancia en los perfumes de las damas ‒afirmó Amapola.
—¡No sean vanidosas! ‒expresó Tulipán‒. Rosa es delicada, dulzura, amistosa, pureza y genera curiosidad. Representa la admiración, el cariño y el respeto que se siente por alguien.
—También soy cruel al lastimar con mis espinas ‒reconoció Rosa.
—Amapola es sensual, delicada ‒continuó Tulipán.
—Me han dicho que soy soberbia y pretenciosa ‒reconoció Amapola.
—He sabido que tus semillas refuerzan las defensas del organismo humano, alivia la tos, el asma, alivian el insomnio, la bronquitis y la conjuntivitis ‒agregó Tulipán.
El ambiente quedó en silencio.
Richard se acercó a las flores y expresó:
—En la vida es más importante ofrecer amor a las personas. Es necesario descubrir una serie de cualidades que están presentes en nuestro confort. Ahora, háblanos de ti, hermoso tulipán.
—Soy un loco enamorado. Leal, sincero, romántico, un amante perfecto…
—¡Eres afrodisiaco!
El diálogo de las flores solo se suspende para reiniciarlo en otra ocasión. Podrán tener sus defectos, diferencias y cualidades, pero todas juntas hacen un cuadro bello y vivo de la naturaleza. Tulipán abrazó a Amapola y a Rosa, Richard las había juntado para obsequiar a su amor un hermoso ramo, digno de su caballerosidad.

(Del libro Un mar de poesía, Pensar 2021)