Manzana inalcanzable

Erling Tórrez González/
Condega, Estelí

Estampado

Quise borrarlo
pero estaba escrito
con tinta indeleble de rosas azules.

Tomé con sigilo
el borrador de jabón
pasmado en la repisa,
pero se escurrió sin viento
mudo en el momento
entre sus vistas ocultas.

Habíame tomado de un mordaz estruendo
el cáliz desabrido y marginado
que llenó de injurias estrafalarias
el aroma rupestre del encierro.

Y entonces se escuchó el murmullo
extendido hasta la ciénaga estupefacta
de mariposas mudas
esfumadas después de la alborada.

El lápiz avergonzado
se abrumó molesto en el delirio.

 

Sin brazos elásticos

Frente a la pantalla de lacónicas escenas,
tomo la pluma empuñando con ímpetu mi siniestra.
Me estiro de puntillas y con mis brazos extendidos,
inclino mis ojos contemplando la manzana inalcanzable.
Contemplo su boca,
inverosímil sonrisa que toma su lápiz
para trazar imborrable imagen.

De zafiro sus ojos
traslúcida mirada
diáfana
como las aguas de la quebrada de mi infancia.

Y me anclo en el océano de utopías
vencido por espirales del tiempo.

Aunque deseo elásticos brazos
y llegar hasta la yema candente de sus dedos
no puedo alcanzarle.

01 de abril, 2021