Sin mandamiento

Freydell Francela Joya Hernández

Como Afrodita a Hefesto, infiel he sido,
y no me abraza el remordimiento, ni arrepentida estoy.

He sido víctima de la lujuria, sucia estoy de lo carnal,
y el pecado de la fornicación me vuelve hereje
del mandamiento de un tal dios.

Me dejé llevar de la filosofía y el enamoramiento,
me siento como árbol frondoso en el desierto,
bajo el sol fogoso de mi cintura.

Cobijé al macho que me atrae
con su piel morena, su barba rasposa,
porque todo lo que veo, lo quiero, lo obtengo,
y pasé de poeta a pecadora por excelencia,
de verso a prosa, de beso a sexo,

pasé de luna a sol.

Y el horóscopo me corrompió,
como la serpiente a Eva, y por más
que mi corazón tenga dueño,
mis pensamientos lascivos
tienen más fuerza que la de sansón
en su cabello.