Me desnudaré, aunque se quiebre la burbuja

Sonia Raquel García Montoya

Descubrí la transparencia de mi alma en una realidad cruel, que irradió mi obscuridad interior. ¿Quién puede merecer mi ser desnudo? Ese, que es imagen y semejanza de Dios, que aspira alcanzar la perfección, la belleza, el sentimiento.

Mi ser es pleno y pura su desnudez. La entrega electriza mi torrente sanguíneo, agitan músculos y mi vientre se abre a las sensaciones, hasta la más oculta en mi interior adormecido. ¡Desnudez, realízame! ¡Hazme plena!

Por el mundo caminaba imaginando el amor ardiente, hasta que topé con el de mis sueños, ese que solo existía en mi corazón ingenuo. Amando he descubierto la nobleza de mi alma y la sensibilidad de mi cuerpo. Amar sin prejuicios, sin sangrar, con dulzura.

¿Desnudaré lo más oculto de mí? Lo deseo, aunque tema perder y se quiebre a pedazos el mundo que llevo dentro, esta burbuja de cristal.

 

Guachipilín, Granada, 1 de octubre de 2020.