Las vidas que nadie recordará

Gerson Ezequiel Cordero Sánchez


I

Seguiré borrando y borrando líneas.
Nunca las leerán. Ni las llorarán.
No existirán.

Como aquellos guerrilleros en las montañas
con nombres olvidados,
como si nunca nacieron y en el pasado
se estamparon como breve imagen,

preguntándose:
¿la vida es un recuerdo?

Seguirán borrando y borrando líneas.
Nunca las leerán, ni las llorarán.

No existirán.

II

Seremos las vidas que nadie recordará:

los muertos por covid-19, los pobres,
las niñas que eran madres,
los niños que eran hombres…

los maestros mueren de hambre
y la cura navega en memes.

Los hijos de la arrogancia
se burlan de la muerte.

Todo ha sido mentira.

III

De niño no se aprende mucho.
Nuestros padres pasaban lo mismo.
Creces y ya eres un adolescente,
despertando en un país dolido,
amenazado de muerte
y tan angustiado como para suicidio.

De niños no sabíamos de tiranos,
pero vivíamos bajo dictadura;
tampoco sabíamos que por poder
se mata.

Todo era amor a la patria,
a la revolución.
Pero todo era mentira

y vivíamos como mierdas.

Mayo, 2020.
El Crucero, Managua.