Rosa Alba Pauth: «La pintura me ha salvado»

Comunicaciones ACIC

Rosa Alba Pauth Rayo, además de ser una mujer muy sensible y de lucha por la vida, es maestra de educación primaria y pintora. Cuando era una niña buscaba el lápiz de grafito y el papel para dibujar. Y también gustó de la lectura y de la escritura.

«Yo no tenía libros –recuerda con cierto tono melancólico–. En la casa de mi abuela había unos almanaques Escuela para todos, yo los releía y me aprendía todos los cuentos que ahí estaban escritos. La lectura me apasionaba desde entonces, pero no tuve oportunidad de tener libros. Me imaginaba a los personajes de los cuentos que leía y luego los dibujaba, creaba historia con ellos».

En sus primeros pasos pictóricos siempre tuvo el apoyo de sus progenitores. Ha dibujado escenas que observaba de la vida real. Toda su niñez la vivió durante la guerra (1979 y década de los ochenta), su familia estuvo entre dos bandos armados que asesinaron a parte de ésta.

Para Rosa Alba, la pintura fue un refugio, pero también un escape de aquella cruda realidad que vivió de niña. Se escondía en algún sitio y dibujaba, mientras a los vecinos los asesinaban. «Yo escuchaba los combates y después pasaba un camión que le llamaban El jala muertos. Miraba la sangre, la muerte, que al día de hoy sufro de pesadillas.»

Las imágenes que creaba era una forma de protegerse de lo que en ese tiempo ocurría, siendo ella aún una niña.

«Pintar es dar vida. Pero también es como retener o congelar el tiempo», dice. Y luego de un instante reflexivo, agrega: «Pintar es como gritar lo que se me acumula por dentro. Fui una mujer que sufrió violencia doméstica, maltrato físico y psicológico; al pintar y escribir creaba mi mundo al margen de la realidad.»

En algunos de sus cuadros, Pauth Rayo expresa o refleja segmentos importantes de su vida, desde su sufrimiento por el abuso y el maltrato, su lucha interna por la liberación, su condición de mujer y madre, luchadora, profesional, una artista que vive desde el detalle cotidiano, amalgamando su nueva realidad con autodeterminación y autonomía.

Expresa: «En el cuadro Mujer mariposa, ella tiene su boca tapada con una flor, pero también tiene alas. Esa imagen la tenía adentro de mí, y la exterioricé, aunque en el acto creativo no estaba consciente de que, en realidad, se trataba de mí. Lo entendí solo después.»

Y finaliza: «La pintura me ha salvado.»

Nuestro Portal Web ACIC Nicaragua, se complace en presentarles la galería pictórica de esta mujer talentosa de Nueva Guinea, miembro de la asociación Acción Creadora Intercultural (ACIC).

Cisne Nica

Abuela, 2008

Mujer Ayote, 2010

Enredada, 2011

Mujer Mariposa, 2012

Libertad, 2014

Matilde, 2014

Vida, 2015

Botas tibias, 2018

Paraísito, 2019