Gritando silencios

María Elsa Molina

 Deseo oculto en mis raíces

En mi hay raíces, hilos tejidos que crecen dentro.

Me había resignado a no sentir mariposas, pero me enamoré. Cuando lo miro brillan mis ojos y desde lo profundo de mi alma, emana deseos.

Quisiera salvarlo de sus heridas, congelar las lágrimas y apagar sus tristezas. Mi amor arde, quiere su melodía, que me arrulle viendo estrellas.

Y le digo:

Bébeme como leche tibia con canela. Hazme tu mujer y crucemos el desierto. Dispárale al infinito y agárrame las manos, para quedarme en tu sonrisa. Déjame gritar el silencio que habita en mis ojos, estos deseos de loca que se oculta entre mis raíces.


Planeando el pecado

Para viajar a otros planetas se necesita amar como el color del fuego. Para atravesar mi mente necesitas olvidar a la gente. Te acuno y desayuno, te regalo el universo envuelto en un beso.

Tengo miedo de que tengamos miedo, de sentirte sin tocar, pero soy la valentía de mi cobardía, valentía que brinca como ardilla, animal tierno o fiera en celo. No soy alguien normal.

Acaricio la locura. Poseo la belleza de la mujer sencilla, que no quiere despedidas, solo amar sin medida.

Siento mucho y no digo nada. Soy humana de mucho pecar; al sentir expreso al viento, como susurro al oído amante, que pienso y me aviva.