La villana de Getafe y la ruptura de los cánones con la controvertida participación de la mujer en las representaciones teatrales de Lope de Vega y Carpio, año 1660.

María Elena Rivas Jirón

Nota editorial:

La presente publicación es la versión resumida del trabajo de la maestra María Elena Rivas Jirón. La versión completa será publicada en formato PDF en Autores de esta Web ACIC.

Introducción

Lope es un autor dramático, sin duda el escritor más prolífico de España y uno de los más fecundos del mundo. Su excepcional capacidad creadora lo convierte en un caso singular en la literatura universal.

En los comienzos de la carrera de Lope como autor dramático, las condiciones materiales de la escena española eran todavía precarias. Solamente a finales del siglo XVI, mejoraría en algunas ciudades: Valencia, Sevilla, Barcelona y Toledo, especialmente en lo relacionado con el establecimiento de lugares fijos de representación, llamados comúnmente «corrales». Fuera de estos casos, como nos explica Luís Alborg,[ii] la farándula continuaba con la práctica de los viejos tiempos, y agrega:

«Las representaciones eran por lo común, miserables gentes andariegas muy próximas aún a la condición de los antiguos juglares, y las comedias se ofrecían permanentemente en tablados improvisados o en las tabernas, así como en patios de las posadas.»

Cuando el teatro comienza a convertirse en una importante actitud cultural que atraía a las masas, se prohibió la participación de las mujeres en la escena, porque «su especial atractivo era estimado como pecaminoso», particularmente por algunas danzas consideradas procaces.[iii] Y mientras sus papeles los desarrollaban muchachos, la decisión fue de críticas acerbas de la sociedad. Especialmente de los moralistas y legisladores.

En realidad, la participación de la mujer en las representaciones teatrales fue un hecho muy controvertido. Según Alborg, nos informa que en Francia la mujer no apareció en escena hasta mediados de la segunda década del siglo XVI. En Inglaterra no se le permitió representar hasta después de la restauración (1660); y en América hasta bien avanzado el siglo XVII.

En España, aún en los períodos de prohibición, se solía autorizar la actuación de las mujeres cuando éstas estaban casadas. Las restricciones no se circunscribían a la mujer, además, los clérigos no podían asistir a los teatros; y hasta suprimían los cantos y bailes lascivos.

Cuando Lope irrumpe en la escena española, existían tres tipos de teatro: el popular, el cortesano y el religioso. El teatro popular tenía como local unos patios al aire libre, estos corrales en un principio carecían de techo con un tablado al fondo, pero sin telón. El teatro cortesano surgió como consecuencia del interés de los reyes por disfrutar de las representaciones populares, que tanto éxito cosechaban. En efecto, Felipe II mandó transformar en teatro uno de los patios de palacio para ver las comedias.

El teatro religioso de lejana reminiscencia del drama litúrgico de los autos sacramentales en los que se festejaba el Corpus, consistía en un espectáculo al aire libre, comúnmente en una plaza frente a la iglesia. La representación se montaba en un tablado. Y se caracterizaba por los Miracles,[iv] que es la historia de los santos, así como temas bíblicos y pastorelas.

La renovación del teatro de Lope, tiene lugar cuando se crea el teatro nacional español. Alma popular, en lo esencial comprende el sentido épico, tradicional, de la raza complaciendo en agradar y entretener a su público.

Al llegar el Renacimiento, según hemos visto, la comedia presenta una doble tendencia: una popular, que conserva la tradición medieval; otra culta, que incide en el teatro con los descubrimientos y los gustos del Renacimiento. Pero Lope, como afirma Diaz-Plaja, «crea genialmente un teatro culto y a la vez popular, dando la fórmula de nuestro teatro nacional.» El Félix abordó, a través del drama, todas las leyendas e historias que plasmó en comedias heroicas al gusto de su público. Lo inquietó la vida de la nación entera, y planteó asuntos relacionados con la tiranía y la democracia, en donde el poder real se ponía de parte del pueblo.

En el teatro de Lope se funden numerosos elementos, sin distinción de edades, ni países; el mundo religioso (relatos bíblicos y vida de santos), leyendas, tradiciones piadosas, hechos de la antigüedad, temas pastoriles y caballerescos, así como leyendas locales y sobre todo, las crónicas españolas y el mundo épico del Romancero.

El esencial nacionalismo en el teatro lopesco estriba, fundamentalmente, en la españolización de lo extranjero y, sobre todo, porque incorpora a su teatro el sentimiento monárquico, el concepto del honor, el orgullo nacional y la ortodoxia religiosa.

Lope rompe con cánones

Lope rompe con los cánones del clasicismo que el renacimiento había resucitado y revoluciona, en el teatro español: tiempo, lugar y acción; divide en tres actos y no en cinco la obra dramática y revive las leyes locales y los viejos cantares de gesta del romancero. Así nació el teatro nacional español.

En cambio, Lope de Vega no solo se libera de la unidad aristotélica de tiempo, acción y espacio, sino también, de la llamada comedia antigua, creando un nuevo concepto de comedia, es decir, lo que él llama comedia nueva, al mezclar lo cómico con el elemento trágico.

Aunque mezcla lo cómico con lo trágico, no es una tragicomedia en el sentido puro, como lo es la Celestina de Fernando de Rojas, sino, que lo trágico es una contraposición de lo cómico como recurso escénico.

Además, si planteamos que Lope de Vega recoge el pensamiento popular español a como lo dice el nicaragüense Roger Matus Lazo, en su estudio de Fuente Ovejuna: «que la inclusión de lo trágico cómico, es el elemento que más le gustaba al pueblo.» (Lazo, 2014).

Entonces, nos damos cuenta que la vida para el hombre español está hecha de elementos cómicos y trágicos; por ejemplo, en el Lazarillo de Tormes encontramos ambos elementos, así también en Don Quijote de la Mancha, con la salvedad que Lope es el primero en incorporarlo en el arte nuevo de hacer comedia.

Siendo la Villana de Getafe una comedia de capa, espada y enredo, lo trágico-cómico va a estar dado precisamente en lo amoroso. En su forma, también lo cómico y lo trágico está dado en la versificación de cada uno de los actos. En cuanto a la versificación, no solo es un consumado maestro del soneto, sino también, su teatro es polimétrico en tanto utiliza décimas, sonetos, romances, octavas, tercetos y redondillas. Él mismo lo dice: «en el arte nuevo de hacer comedia.»

Elementos de disfraz: la mujer se disfraza de hombre para poder litigar

El disfraz es un recurso característico de la representación del teatro del Renacimiento, sobre todo en la comedia. A nivel dramatúrgico se llama disfraz, cuando un personaje se disfraza con una intención, para acelerar además del ritmo, la trama y el enredo. Hay quienes dicen que el enredo hace la comedia. Ya William Shakespeare lo utilizó en El Mercader de Venecia, donde una noble se disfraza de hombre, para litigar como abogado y defender al amigo de su esposo; ya que en esa época no se les permitía a las mujeres ocupar estos cargos. Es por eso que el disfraz desempeña la función de anular al personaje real, por la representación visual en otro distinto, para crear una máxima tensión en la obra.

Diálogo, humor, estilo

Los diálogos se caracterizan por una poética dramática, donde la poesía es la estructura y forma del drama. En este sentido, encontramos diálogos cómicos, trágicos, entremezclados con dichos, canciones y figuras literarias. Pero lo central está dado por el lenguaje cómico y popular, donde se manifiesta el humor, como una expresión de la representación, si tomamos en cuenta que ir al teatro tiene un sentido festivo, por lo tanto, el  humor se da en el lenguaje cómico.

Ángel Luís Rubio Moraga, en su estudio El Teatro Barroco, instrumento del poder, afirma que el estilo temático es producto «de una sociedad tremendamente inmovilista y tradicional como lo era la española del S-XVII, el teatro se convertía en el mejor instrumento para adoctrinar y educar a las masas analfabetas.» Si a esto le agregamos que el estilo teatral de todos los autores del siglo de oro, lo concebían como una integración de lo que era la ciudad, que nacía de la descomposición de lo feudal y rural; por lo tanto, se manifestaba una sociedad de cambios, donde el teatro juega un papel primordial en todas las esferas sociales.

Esto significa que, el teatro tenía un estilo ideológico, teniendo como trasfondo una época con características muy especiales. Por eso, el interés de los nobles, primero en la representación teatral de los corrales, y después los reyes, con el teatro del coliseo. Por lo tanto, fue utilizado como un medio de difusión de la clase dominante; como dice el autor citado, un teatro instrumento del poder. De ahí se derivan los temas de lo nacional, lo popular, la realeza, la fe, donde Lope es uno de sus iniciadores, con su nueva teoría de hacer comedia, así como el estilo mismo de la estructura dramática y su representación.

Conclusión

Con la comedia La Villana de Getafe, Lope de Vega manifiesta ser uno de los grandes autores dramáticos de todos los tiempos; caracteriza a la sociedad y plantea su forma de ver el mundo de la España del Renacimiento.

En esta obra demuestra su nuevo arte de hacer comedia, que se enfatiza por mezclar lo cómico, lo trágico y el humor, como parte de la naturaleza humana. Presenta la temática del honor centrada en la trama y el enredo del amor y el desamor.

También nos muestra el estilo de la presentación escénica de esa época, donde el teatro es una fiesta barroca que se manifiesta en el ritmo, en el lenguaje poético, la utilización del disfraz, la gestualidad, la música y la danza. Sin duda alguna, Lope de Vega, con todo su gran teatro, es un dramaturgo de hoy por sus temas universales.

Pero, principalmente nos muestra, cómo Félix Lope de Vega y Carpio rompió con el Canon de la época. Lope creó los mejores personajes femeninos del teatro del Siglo de Oro, mujeres que fueron interpretadas por actrices o comediantas en los escenarios de los corrales. Mujeres intrépidas y decididas, las mujeres de las obras de Lope se vestían de hombres o viajaban disfrazadas de criadas, se saltan las normas legales y las imposiciones sociales, estas mujeres están dispuestas a lo que sea para conseguir lo que buscan, igual que los hombres.

[i] Ponencia en el III Congreso Científico Universitario, de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua – UNAN-León; Departamento de Lengua y Literatura; Departamento de Investigación y Posgrado.

[ii] Juan Luis Alborg Escarti fue un crítico literario e historiador de la literatura española, autor de una conocida Historia de la literatura española, que dejó inconclusa. Wikipedia

[iii] [persona] Que se comporta o habla de manera desvergonzada, descarada o atrevida, en especial en el aspecto sexual.[palabra] Que hace referencia a la sexualidad de una manera grosera e indecorosa.

[iv] Miracles: milagros. Prodigio milagroso.

 

Bibliografía:

Carpio, L. d. (24 de octubre de 2003). Biblioteca.org.ar. Obtenido de https://www.iblioteca.org.ar.com: https://www.iblioteca.org.ar.com

Lazo, R. M. (2014). Revista en Línea No. 8 . Revista de la Academica Nicaraguense de la Lengua, 300.

Lope, v. (1620). La Villna de Getafe. En V. Lope, La Villana de Getafe (pág. 299). Madrid: Real Academia Española.

Significados. (6 de septiembre de 2019). https://www.significados.com.quid-pro-quo. Obtenido de https://www.significados.com.quid-pro-quo: https://www.significados.com.quid-pro-quo


[1] Ponencia en el III Congreso Científico Universitario, de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua – UNAN-León; Departamento de Lengua y Literatura; Departamento de Investigación y Posgrado.
[2] Juan Luis Alborg Escarti fue un crítico literario e historiador de la literatura española, autor de una conocida Historia de la literatura española, que dejó inconclusa. Wikipedia
[3] [persona] Que se comporta o habla de manera desvergonzada, descarada o atrevida, en especial en el aspecto sexual.[palabra] Que hace referencia a la sexualidad de una manera grosera e indecorosa.
[4] Miracles: milagros. Prodigio milagroso.