Imagen de la mujer a través del escamoteo en El curioso impertinente

María Elena Rivas Jirón

Cuando surgen los estudios literarios, y germinan las teorías en cuanto a la estructura y contenido de los textos literarios, exclusivamente en el siglo XX, justiprecian al ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha como un texto lleno de riqueza verbal y literaria, por la originalidad de su propuesta narrativa, forjadora de un arte de novelar y que inicia la modernidad narrativa.

Parodia, locura, realismo, polifonía de voces en la narración, juegos expresivos y metarrelatos, donde Cervantes concibe un personaje, Alonso Quijano, y este inventa a Don Quijote, de pronto Don Quijote se ve en la publicación de la novela, o en el conspicuo de los casos la novela dentro de la novela; y el narrador llamado Cervantes pasa a ser un historiador que cuenta un texto escrito por Cide Hamet, que a su vez es traducida por el Aljamiado.

Todo esto rompe con la tradición literaria, una renovación en la estructura narrativa y temática; con lo paródico, el escamoteo, lo picaresco, lo ficcionario de la acción, el hibridismo de la historia y expresiones narrativas, como lo sentimental; a manera de ejemplo tenemos, la novela intercalada del curioso impertinente . Ya sea en replica o divergente; y especialmente el origen carnavalesco de Don Quijote de la Mancha.

Distinguiremos cuál es la función narrativa del Curioso Impertinente y la imagen de la mujer, como relato intercalado en la historia argumental de Don Quijote de la Mancha.

Este relato amoroso que está intercalado dentro de la novela cervantina tiene diferentes funciones en el concepto de una nueva novela hecha por Cervantes. Una de ellas es darle una elucidación real dentro de la ficción de la novela: recordemos que uno de los méritos de Cervantes es que ficción y realidad se unen, en un todo narrativo, sin marcar dónde termina una y comienza la otra. Como sostiene Marías quien escribe que la función de El curioso impertinente es de darle giros de realidad a la historia de Don Quijote, por el simple acto de la lectura de esta novela, que es ficción, el mundo de los personajes del Cura que la lee y quienes la escuchan, adquieran una vida real. El mundo artificioso de Don Quijote se convierte en realidad a través de este relato. (Marias, 1957).

La curiosidad de Anselmo no es gratuita del conocimiento, del saber por el saber, sino de la “morbidez de poner a prueba la naturaleza humana de su mujer hasta destruirla mediante el experimento, por desconfianza”. Pues vemos como Lotario compara a Camila con un diamante perfecto, cuya absurda prueba con el mazo de la curiosidad.

Anselmo apela a su profunda estima con Lotario, le pide que lo haga él, antes que tenga que pedírselo a otra persona. Y le dice que no es necesario llevar la seducción a su extremo, que basta solicitarla “tierna y fingidamente”, en la confianza de que Camila “no ha de ser tan tierna que a los primeros encuentros dé con su honestidad por tierra”. Ante la determinación de su amigo, Lotario acepta, aunque decidido a encontrar la manera de satisfacer a su amigo sin perturbar a Camila. (Don Quijote de la Mancha Cap. XXXIII).

La impertinencia de algunos hombres puede llevar a la destrucción de una mujer que posee grandes principios sociales y morales.

Es extraordinario ver que, al intercalar varias narrativas a lo largo de su obra, siendo una de ellas El Curioso Impertinente, tienen la función de actuar como espejo que se encuentran simétricamente colocadas a lo extenso de la novela con la maquinación de reflejar las diferentes facetas del ser humano. Las aparentes novelas independientes, insertadas dentro del cuerpo total de la novela son un reflejo de la divergente y dura realidad de la vida diaria de la época que le toco vivir al autor, además se observa claramente que no hace uso de la estructura tradicional de introducción, nudo y desenlace, ya que la obra es una narrativa abierta de libertad congruente donde se aplican las características del período Barroco. Es meritorio de alabar la audacia de Cervantes al intercalar El curioso impertinente. Ya que todos los personajes de la obra cobran una energía y autenticidad que no se había alcanzado jamás.

Hay quienes señalan que El curioso impertinente se considera una novela separada y sin mucho peso significativo en cuanto a la trama principal del Quijote. Y que la inclusión de El curioso impertinente se debe a que Cervantes ya la tenía escrita la novela ejemplar, y la tradición literaria de la época permitía la inclusión de este tipo de metarrelatos en obras muy extensas como el Quijote, para distraer al lector y mantener el interés en la misma, al mismo tiempo que la lectura no se torne cansada, por el desarrollo de un solo hilo argumental.

Sabemos que Anselmo está totalmente consumido por el deseo de comprobar la fidelidad de su esposa Camila y a través de sus pensamientos expresa: “El deseo que me fatiga es pensar si Camila, mi esposa, es tan buena y tan perfecta como yo pienso” (133,402). En seguida nos describe su obsesión como enfermedad: “yo padezco ahora la enfermedad que suelen tener algunas mujeres, que se les antoja comer tierra, yeso, carbón y otras cosas peores, aun asqueroso para mirarse, cuanto más para comerse (133-412) quien a pesar de los consejos de su amigo Lotario, no puede dejar esta obsesión hasta que le destruya, es decir, está empeñado en destruir su yo interior, mostrando aquí la padecimiento del desequilibrio emocional que poseen algunos hombres, tanto del siglo pasado como del presente. (Saavedra, 1605).

Lotario cuestiona desde el sentido común contra la ocurrencia de Anselmo, haciéndole ver que de su propuesta no puede obtenerse beneficio alguno, y que es tentar a la suerte con grandes opciones de perder en el desafío (“Es de vidrio la mujer;/ pero no se ha de probar/ si se puede o no quebrar, / porque todo podría ser”). Además, Lotario le hace ver el cuidado de que su propia honra quedará en entredicho, al verle Camila actuar de un modo tan fuera de norma. (Don Quijote de la Mancha capitulo XXXIII). (Saavedra, 1605).

Vemos clara la conexión entre el celo mal fundado de Anselmo hacia la fidelidad de su esposa y la locura de don Quijote que se describe como loco obsesionado y curioso, según la historia llego a tanta su curiosidad por leer libros, que vendió muchas tierras para adquirirlos.

Otra idea es que la novela sirve como ejemplo del artificio y contraste entre artificio e historia, ya que hay una semejanza entre don Quijote y Anselmo en cuanto a la obsesión, uno por conquistar batallas y el otro por comprobar la fidelidad de su mujer, es una obsesión enfermiza. También se dice del historiador Cide Hamete Benengeli que “hablar por las bocas de pocas personas era un trabajo incomportable (…) y que por huir de este inconveniente había usado en la primera parte del artificio de algunas novelas, como fueron la del curioso impertinente y la del Capitán cautivo, que están como separadas de la historia (pág. 366). El uso de la palabra como sugiere que puede ser que El curioso impertinente sólo parece estar separado (por su estilo y presentación como una ficción), aunque todavía comparte la verdad de la historia del Quijote y tiene coherencia temática y significativa con la trama principal. Pero queda claro que la verdad se puede hallar tanto en el artificio de la ficción como en la historia. (Saavedra, 1605)

También está la parte cuando el ventero comparte con Don Quijote, pero no con el cura, justo antes de la leída de El curioso impertinente, la opinión y los razonamientos del cura, que los personajes de los libros de caballería no existen señalando:

“Bueno es que quiera darme vuestra merced a entender que todo aquello que estos buenos libros dicen sea disparates y mentiras estando impreso con licencia de los señores del Consejo Real, como si ellos fueran gente que habían de dejar imprimir tanta mentira junta y tantas batallas y tantos encantamientos que quitan el juicio” (132. 397).

Por otra parte, nos damos cuenta que se puede percibir y razonar la realidad dentro de cada texto. Mientras que el cura dice que los libros de caballería son mentirosos. También está de acuerdo con el canónigo de Toledo cuando le ofrece su opinión: “Verdaderamente, señor cura, yo hallo mi cuenta que son perjudiciales en la república estos que llaman libros de caballerías (147-564); sin embargo, el cura tiene en cuenta las verdades que pueden hallarse en el libro. (Saavedra, 1605)

No podemos dejar de lado que el cura evita que se quemen todos los libros de la Biblioteca de Don Quijote eligiendo de uno en uno antes de condenarlos al fuego., como cuando dice el cura al terminar la lectura de El curioso impertinente: “Bien (…) me parece esta novela, pero no me puedo persuadir que esto sea verdad (135, 446). Esta información no dice nada en contra de la verdad de la lección de la novela, sino de la inverosimilitud que pasara entre un hombre y su mujer, marcando por lo tanto una diferencia entre el artificio y la historia. (Saavedra, 1605)

En Don Quijote de la Mancha es imposible distinguir las muros entre historia – artificio, realidad y ficción , hay personajes que cuentan sus propias historias adquiriendo vida propia como ( Cardenio, Dorotea, el cautivo y Eugenio entre muchos más) relatan la historia de su propia vida ( Gines de Pasamonte) el mismo texto se presenta como una historia verdadera, queda señalada la relación entre Anselmo y Don Quijote por sus obsesiones el uno por imputar la prueba, Anselmo hace que el único resultado posible será el opuesto de lo que quiere conseguir, advertimos como pasa eso a lo largo del cuento: Lotario inevitablemente se enamora de Camila y ella se rinde por fin frente a sus declaraciones de amor. Eso ya lo ha anticipado Lotario cuando dice “Camila es finísimo diamante (…) y que no es razón ponerla en contingencia o prueba de que se quiebre, pues, aunque se quede con su entereza, no puede subir a más valor del que ahora tiene, y si faltase y no resistiese, considera desde ahora cual quedarías sin ella, y con cuánta razón te podrías quejar de ti mismo por haber sido causa de su perdición y la tuya (133-408).

Vemos como la lealtad de Lotario se derriba ante la bondad y hermosura de Camila y la ocasión que le proporciona el ignorante marido, y así al tercer día, Lotario se expone ante Camila con todas las razones de su recién descubierto amor, poniendo a la pobre mujer en estado de sorpresa tal que escribe inmediatamente una nota a su marido, quejándose de su ausencia y mencionando, aunque de forma elíptica, el comportamiento insólito de Lotario, pero al final cede, porque tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe.

Finalmente, llegamos a la conclusión que la función principal de esta novela intercalada es romper con la usanza literaria, originando a través de la historia de Don Quijote, una nueva técnica narrativa, intercalando como decíamos anteriormente, historias que funcionan dentro de la misma obra, no solo como un espejo de la vida para los personajes y principalmente el de la mujer (en este apartado), sino también para el lector.

El Curioso Impertinente es pues funcional, tanto para el autor, como para el lector, que localiza en ella uno de los más grandes libros de la literatura universal.

Bibliografía
Aguilar, J. G. (1947). El Ingenioso Don Quijote de la Mancha. Madrid: Taurus.
Arrollo, S. (1998). Don Quijote de La Mancha. Madrid: Enciclopedia Universal.
George, H. (1980). Colección de estudios: El Quijote de Cervantes. Mdrid: Taurus.
Marias, J. (1957). La pertinencia del Curioso impertinente. Revista Occidente, III, 303-308.
Ramires, S. (2007). Cervantes y el poder. Cervantes y el poder. Revista Lengua, 28.