No somos libres

Gerson Cordero Sánchez


Desconcierto

Todos íbamos locos,
hipnotizados en la 110.
Toda voz reconoce mi oído,
escuchando no iré lejos
siendo espectador.

El motor canción de cansados,
la misma mirada perdida,
engañados y sin culpa.

No podía llegar tarde a casa
siendo aquí mi hogar;
acojo pláticas de amigos
cuando libre es el alma.

A veces me pierdo
como un pez en el desierto,
como ave muerta en el mar.
Solo pienso yendo a casa,
como ayer y hoy.

Nosotros
con pensamientos ajenos
dudando en creer
lo que saben y no entienden.
Vale más silencio
que palabras mal entendidas
para este viaje absurdo,
donde todo era luz
y no éramos sombra.

¿Qué piensas, qué sientes, guardia?


que golpeas hasta desmayar,
que entiendes de reo y guardia
creyéndote libre;

que torturas a voluntad,
después de haberte despedido
de tu familia amorosa.

Hombre necesitado,
trabajas enjaulado,
¿qué piensas cuando matas?
¿Recuerdas al chico
que acabas de culatear?

¿Qué piensas cuando
miras franquear sesos?
Hay llantos de padre por sus hijos,
el hijo único.

En días de caza, el premio partidario.
Peculiar guerra que vive en humanos.

Guardia, ¿eres feliz golpeando?

Fuiste engañado, por la patria
no se pelea ni por ellos.
Se lucha por un país,
por los árboles y ríos.

Porque no somos libres,
luchamos por la libertad.

Rugirá la voz del cañón,
empañando la gloria inmortal.
Paz ni cielo verán los muertos,
tampoco las balas al entrar.

Al matar,
tu rostro se tornará mugrosa.