Granos de oro

Helen Cristina Medina Bernard

I

Yo te escribí poemas
para mi ausencia
y alimenté mi fantasía
de planetas.

Desde entonces,

¡cuántas lunas han pasado!
¡Cuánta locura!
¡Cuántos amores!

Y,
¿dónde estás?
¿Dónde te ocultas?
¿Acaso abandonaste mi universo
para crearte un mundo diferente?
¿O es que no quisiste verme
siendo tu reflejo, tu sombra
y hasta tu eco?

II

Miré profundo tus ojos
y encontré la verdad
oculta en tu mirada.
Acaricié delicada tu faz
y volteé para ya no volver.

Rasgo el manto obscuro
de la noche, develizo

la túnica de la fantasía
y encuentro tus ojos verdes
y tus labios de carmín.

Se enciende la llama vestal
mientras Venus desde el cielo
me mira con ínfimo pesar.

El ocaso centellea el cielo,
negras gaviotas decoran
la mustedad del día que declina.
Las vagas horas dejan el recuerdo
de una tarde alegre en las que
por primera vez vi tus ojos.