Tres poemas más de Pedro Alfonso Morales

(Estos poemas integran la sección «El lenguaje de la vida», del poemario inédito «La experiencia elevada al cubo del hombre y la mujer en una tienda de versos y canciones» [1993-1996], del poeta y narrador Pedro Alfonso Morales).

Examen

No te probés: ejecutá.
No te digás: hacelo.
La fisonomía es tu rostro
y el aliento lo perdurable.
Las manos trazan el agua,
y las profecías asoman próximas
en carruseles de nubes.
La mente no se cansa
y los movimientos son tuyos
en el sueño y la realidad.
Deja la indagación:
una hoja de sol es oxígeno
si está en tu pensamiento.

Telica, 18 de noviembre, 1995.

Óptica

La serenidad tiene un ojo,
un cuerpo, una mano que saluda
y es lejanía y algo en el porvenir.
Es punto del músculo que une las cosas,
los tintes de la mirada, la refracción,
el blanco y negro del universo
que posa como película antigua.
Los objetos no se mueven,
pero pasan la noche de norte a sur
por pobres o por etéreos.
Allí la cama quieta,
el ser la desperdicia para dar luz
al hijo del ántropo y del cosmos.
El ojo y el universo están disueltos en todo.

Telica, 11 de junio, 1994.

Círculo

Partió el alma
y regresó en una botella,
un espacio resumido
donde el ojo era de vidrio.
Supo truenos y llegó el arco
y la estrella del ayer encadenado.
Se anunció con gritos
y su signo fue el puño y la penumbra:
entró en la boca y nació el abismo.
La burbuja es arte, pompa,
y no se cuelga calendarios en el pecho.
La calle al final es una gran salida.

Telica, 11 de noviembre, 1994.