Jun 26 2018

De la patria y los malditos, de Lautaro Ruiz Mendoza

Patria, te he amado

Eres la patria de carne y hueso,
la bandera cubre tu rostro
con intenso dolor en el alma.

Con consignas renovadas
de gargantas trozadas
colman tus aires de libertad.

Eres luz en la oscuridad,
esperanza, arco iris, gorro frigio.
Te abrazo entre volcanes y lagos.

Recorro con la mirada tus pasos,
que irradian valentía,
siembran futuro y esperanza.

Amiga, combatiente silenciosa,
sigue con tu amor de cerca y de lejos,
desde que te vi en calles múltiples,
te he amado como jamás antes.

Poema a los malditos

En medio del odio
mi alma se estruja;
la bala criminal destroza
rostros y corazones.

Los morteros y atabales
brotan de las viejas paredes
de cáñamo y barro
rojo y negro colores sagrados
y opacados por la traición
y muerte de herederos
del arcabuz y los potros
de cascos de acero.

¡Malditos! ¡Malditos!
Herederos de la oligarquía criolla,
neo bandidos y estafadores,
neo nazis, maestros de la mentira
y la canallada.

¡Mentirosos! ¡Serpientes!
¡Belcebúes! Demonios infernales,
¡váyanse, váyanse!
Váyanse artífices de la tortura,
incendiarios mata ancianos y niños,
mata futuro, mata patria, mata todo.

Azul y blanco,
los nuevos colores consagrados,
que portan los muchachos,
mechas encendidas, pueblo bravo.

Pólvora, mortero, huleras, marimba.
Atabal, arco flecha de obsidiana.
Grito aguerrido, danza festiva
con Toro venado.

Arrechura del barrio Sandino,
aguerridos indios jinoteganos,
herederos de Pedro Altamirano,
del estado mayor de Augusto Calderón.

Hermanos, ya hemos cantado
en honor a su lucha, a su raza.
Los hemos desterrados
a punta de morteros y pedradas.

Traidores, estafadores, canallas,
sátrapas, infame, ingratos,
de pueblo y de revolución.