May 28 2018

Poema en cruz

Alberto Juárez Vivas

Dieciocho veces se apagó el sol ese día aciago,
el cantor quebró su voz y los pedazos se enrojecieron.
Pedazos jóvenes como el capullo,
sus manos en un rebelde crecimiento
en cada esquina llena de humo y fuego.
La tarde no pudo levantar su pañuelo, ni la procesión
de la virgen de Mercedes pudo evitar los muertos.

Pero fue.

Quedó colgando en los árboles del parque
el último suspiro de un estudiante muerto,
diecinueve años derribados en el suelo
por la inconsciencia, la locura y los proyectiles de un enfermo.

Y el resto de hermanos
de la mano de sus restos calcinados,
corriendo por las calles,
exigiendo con palabra de furia,
con sentimiento y desconcierto,
adoquín, palo y dignidad.

Tan solo eso fue suficiente
para la juventud que grita y llora
en la entrada del cementerio.

Jóvenes ingenieros.
Jóvenes médicos.
Jóvenes juristas.
Jóvenes inquietos.
Jóvenes arquitectos.

Jóvenes que cubren las plazas y las calles
como una alfombra de silencio.
Jóvenes del siglo XXI
heridos, soñadores, trovadores.
Jóvenes de secretos,
jóvenes que al final del día, cansados,
conquistan los cercos.

Dieciocho veces seguirá apagándose el sol cada día,
como un canto abrileño que se estrella en el cielo.
Jóvenes en multitud con canto azul y blanco;
jóvenes que cayeron en los meses húmedos
con la mochila aún llena de cuadernos;
jóvenes que resucitan en cada esquina,
donde la injusticia exige su silencio.

No son ellos los que muerden,
como aquéllos que surgen de las sombras,
los verdugos, nacidos en el infierno.

Los jóvenes azul y blanco
pintada llevan en sus frentes la esperanza.
Y aunque estos versos no resuciten a los muertos,
a los que duermen donde comienza el viento,
vibra en sus venas la ruta de sus sueños.

Sueños que tenebrosos quieren mutilar
en la impotencia de una madre que llora,
reza, implora, resucite su hijo asesinado.

En estos jóvenes azul y blanco
irradian el frescor de un futuro en libertad,
con la paz de la vida, no la de los sepulcros.

El día esperado se hizo,
también la realidad de paloma
y la melodía inundó aquella tarde abrileña,
donde con sus mochilas llenas de cuadernos,
cayeron las palomas azul y blanco.

24 mayo 2018.