May 16 2018

Discurso de Henry A. Petrie en el acto de conmemoración del tercer aniversario de (ACIC). 11/05/2018, Nandaime, Granada

Nuestro planteamiento es revolucionario

Henry A. Petrie

Estimados estudiantes y docentes invitados;
Estimadas autoridades municipales de Nandaime;
Estimados miembros de la Junta Directiva de ACIC;
Estimados miembros de ACIC en Nandaime;
Estimada maestra María Estela García Flores, a quien el día hoy distinguiremos:

Tres años no es más que la formalidad, una legalidad necesaria. En realidad, son doce años de batalla cultural por la lectura comprensiva y la escritura creativa. Desde el primero de mayo del 2015 a la fecha, hemos transcurrido con la voluntad de elevar la calidad de nuestra acción. A las charlas, círculos de lecturas y talleres de creación literaria con jóvenes, se sumó el desafío de la interculturalidad y la promoción de una nueva mentalidad docente.

Nuestra constante es la educación y la cultura, el desarrollo del pensamiento reflexivo y crítico, la imaginación y la creatividad. La base programática de ACIC tiene un enfoque estratégico para esta sociedad nicaragüense plural y diversa.

Nuestro planteamiento es revolucionario, en tanto busca transformar un determinado estado de cosas. Si deseamos una educación que forme lectores con pensamiento crítico, quiere decir que la educación actual no nos satisface, porque no está incorporando saberes y capacidades para la vida; no satisface, porque nuestros docentes no tienen un rol activo, crítico y transformador en el proceso educativo, porque además de que no son lectores, se les ubica como simples operadores académicos, donde muchas veces, la forja de una juventud comprometida con su patria, carece de sentido y de visión.

Un ser humano realmente cultivado, con pensamiento científico, crítico y autónomo es más beligerante en los procesos sociales y culturales, con su participación se enriquece nuestro acervo cultural y filosófico. La manipulación y alienación surge cuando se subestima la inteligencia de los pueblos, tendiéndose un manto ilusionista al extremo de fanatizarlos, en un afán embrutecedor. Se fanatiza porque no se desean mentes pensantes, sino operadores ilusionados. Se embrutece porque el conocimiento y la reflexión no la necesitan.

Digo esto, porque en ACIC, somos plurales y diversos, personas comprometidas con el cambio educativo y cultural; comprometidos con el intercambio entre las distintas étnicas y culturas existentes en Nicaragua, porque creemos que podemos cohabitar, relacionarnos, dialogar y construir un gran proyecto de país, donde cada pueblo y cultura, aporte al engrandecimiento y desarrollo de Nicaragua, sin perder su propia identidad.

ACIC no reivindica a la Costa Caribe por la simpleza de un enunciado, sino porque estamos consciente que debe erigirse como un gran actor de la nueva Nicaragua, que reconozca ciudadanías interculturales, comunicándonos e interactuando entre todas las expresiones e identidades culturales del país. De aquí que, las etnias caribeñas, para nosotros, no son minoritarias, sino que representan valores activos de nuestra identidad y cultural diversa, de la cosmovisión que aporta, desde la historia de Nicaragua que debemos reivindicar y rescatar, los ancestros que nos han negado.

ACIC es un proyecto vivo en evolución, que tiene la virtud de ser totalmente autónoma, cuya principal riqueza y fortaleza está en la calidad humana, artística y profesional de sus miembros. Desde que tomamos la de decisión de agruparnos, de darnos una visión, misión y valores, de haber definido un conjunto de objetivos sociales y culturales, desde ese momento, asumimos una responsabilidad política con la sociedad nicaragüense.

La política no son los partidos que hemos conocido y que ahora están en profunda crisis. La política es el concurso ciudadano para la resolución de problemas que se plantean en la convivencia colectiva, en un ejercicio democrático y participativo en pos del bien común. ¿Cómo sustraernos de alguno de los ámbitos de la vida humana? Somos holísticos, integrales, por mucho que deseen dividirnos o separarnos por la vía de la especialización. Necesariamente entramos en relaciones e interacciones, es decir, apuntamos a una determinada convivencia, en busca de la armonía y el equilibrio, con una ética clara.

Por esa razón, ACIC siempre ha buscado la coordinación con personas y con instituciones educativas y culturales, con las instancias gubernamentales, municipales y regionales, al margen de los colores partidarios, sin comprometer nuestra naturaleza, objetivos y valores. Somos una asociación que defiende a toda costa su autonomía y que ejerce su derecho a la libertad de creación y de opinión, sin temor a las consecuencias, porque toda verdad debe ser potente. Así como repudiamos el figureo, la farándula y la egolatría, también repudiamos la indiferencia y el silencio a conveniencia.

Por todo lo antes expresado, sabemos reconocer y distinguir grandes valores nicaragüenses de cada una de nuestras culturas; ciudadanos que han entregado sus vidas a una causa cultural, educativa, artística e intercultural, como la maestra magnífica María Estela García Flores, una mujer entregada a la docencia, una luchadora del día a día, que supo destacar a punta de esfuerzo y sacrificio, una voraz lectora y también escritora, su sabiduría la ha puesto al servicio de la juventud estudiosa y pueblo de Nandaime, jovial, humana, humilde, sincera, maternal, amiga, una pensadora e historiadora con actitud guerrera. Ella, la Tita, es a quien estamos distinguiendo como Miembro Honoraria de nuestra asociación Acción Creadora Intercultural (ACIC), lo que nos inflama de orgullo y alegría, porque junto a Alta Suzzane Hooker Blandford, rectora de la URACCAN, y los sabios e historiadores miskitus Ana Rosa Fagoth y Avelino Cox Molina, engrosa el núcleo de sabios y de autoridad moral de ACIC.

Nandaimeños, tienen entre ustedes a una de nuestras sabias y embajadora moral de Acción Creadora Intercultural (ACIC).

Y finalmente, nuestro lamento por lo que ocurre en el país, por esas muertes de jóvenes universitarios, incluso, uno de secundaria, que nos duele tanto y repudiamos.

Gracias.