Poemas con destinatario de María Teresa Bravo Bañón

Eligió ser sonrisa

(A Patricia Blandón, mi hermana en la distancia)

Anda, date a volar, hazte una abeja.
(Alfonsina Storni).

Hay seres a los que la vida abofetea
hasta antes de nacer y ya sienten
que no serán bien recibidos a este mundo.

Viven infancias desdichadas, de desidia y desabrigo.
Niñas que nunca estrenan unos zapatos nuevos,
ni un vestido, ni nadie les regala una muñeca.

Aprenden pronto que los seres mágicos no existen
y los santos benefactores son sordos,
pues nunca escuchan sus plegarias
para salvarlos de la tribulación de no ser amados.

Con tales precedentes, una puede sentirse resabiada,
buscarse el sustento a quemarropa,
hacer del egoísmo su divisa
y tener un corazón con aguijones.

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